sábado, 6 de noviembre de 2010

Poema a Darío sacrificado en Sucumbíos, Ecuador

POEMA DEDICADO A DARÍO ÁLVAREZ
Paloma que volaste en esta tarde
Majestuosa, imponente, serena
Quien pudo verte en pleno vuelo
Quiso tocarte y abrogarse entre tus alas
La seguridad de tu presencia
en este cielo desgarrado
nos hizo pensar que la vida era posible, pensable
que el largo túnel de la muerte
por fin se terminaba.
Que seguir con paso firme y anhelante
tu imponente recorrido
por calles ensangrentadas
con el deseo entre las manos
el brillo en la mirada
y la esperanza por delante
dejando atrás el miedo, la impotencia
el coraje y hasta el odio
nos daba una posibilidad.
La alegría y el gozo colectivo
en el sueño compartido
que duran atrás con un disparo
certero, preciso y cobarde
tiñendo de rojo la blancura
de tu cuerpo sereno, incipiente.
Aves de rapiña cortaron tu vuelo
Bestias asesinas destrozaron la esperanza
El olor a muerte los atrajo por manadas
Y al unísono encañonaron sus armas
Un disparo no fue suficiente
Con oídos gozosos escuchaban sus detonaciones.
Desgarraron tus enormes alas
Quedamos al descubierto
Buscamos un refugio pero tú ya no estabas
Tu cuerpo quedó deshecho, ensangrentado
Y junto a ti, Darío, compañero, hermano.
Leticia Ruíz Arroyo