miércoles, 20 de octubre de 2010

Invitado por Helios Serrano, subrayado de analisis de la izquierda mexicana

“Un líder de izquierda o un golpe de Estado”
Periódico EXPRESO, Cd. Victoria, Tam. [Martes 31/08/2010.] 9:06.
Por: Arturo Rosas H. / Cd. Victoria, Tam.
EL PERIODISTA REGIOMONTANO DICTA CONFERENCIA MAGISTRAL DONDE HABLA DE LOS RIESGOS QUE VIVE EL PAIS Y LO QUE PUEDE OCURRIR EN EL 2012. “ES INEVITABLE QUE GANE LA IZQUIERDA”
 
El periodista Ramón Alberto Garza García, advierte que con el Ejército en las calles, el golpe de Estado está latente, “el quiebre de la Nación se nos viene y puede terminar con el Ejército en el gobierno”.
En su conferencia magistral “Bicentenario, una oportunidad de cambio”, dictada en el Centro de Excelencia, el analista fue contundente: “el que no quiera entender que ya estamos en una guerra civil… está ciego”.
Propuso la llegada de un líder que convoque a conspirar con inteligencia y en la legitimidad y aseguró que una salida inevitable es que la izquierda llegue al poder.
“Desde Marcelo Ebrard hasta Andrés Manuel…y ojo ¡eh!: no le quiten la vista a López Obrador. No soy obradorista, no soy panista, no soy priista: soy un periodista. Este señor, a quien todos daban por muerto hace apenas un mes, sin ningún motivo aparente, volvió a llenar el Zócalo”.
El ex director del periódico El Norte, fundador del diario Mural en Guadalajara, vicepresidente de Televisa, ex vicepresidente y coordinador general del Universal y director de Reporte Índigo, señala que hoy como hace 200 años, es necesario que los mexicanos conspiren propositivamente.
Dice que la frustración ya no es únicamente de la clase baja o media baja, “la frustración llegó a la clase media alta y alta que ya está emigrando”.
Por eso insiste en la conspiración legítima, inteligente. Inventar algo, porque tampoco se vale que agarremos nuestras chivas y nos vayamos a Texas, “no podemos andar a salto de mata”.
De ser así, señala, el radicalismo se va apoderar de este país, y el que no quiera entender que estamos en una guerra civil, está ciego. “Estamos en una guerra”.
Frente a estudiantes universitarios, Ramón Alberto Garza habló de la realidad de Tamaulipas y del resto del país frente a gobiernos débiles como el que tiene Felipe Calderón.
“Vivimos en un Estado donde no se te garantiza ni tu vida, ni tu libre tránsito; es un Estado Fallido. Traemos un cáncer, estamos en coma o a punto de morir… ¡ah! pero estamos en mesas de diálogo, ¿en dónde están las soluciones?, se cuestiona e insiste:
“Por más buena voluntad que el pato (el Presidente) tenga para volar, (con discursos) es la pata coja que no vuela, no brinca, porque no tiene gente o a lo mejor quienes están en esos lugares, son cómplices de los que están afuera haciendo el daño”, presume.
El quiebre que viene, añade Ramón Alberto, no tardará mucho: viene entre hoy, y el primer trimestre del año que entra. Lo peor de lo peor, lo vamos a ver en ocho meses y el rebote lo vamos a ver en el 2012, y confía que para entonces, México llegue como un país democrático que decida en las urnas su futuro.
“Lo tomamos por las urnas, tranquilo, pausado o…”.
Y Mario Alberto Garza cita el caso de España, donde después de la dictadura de Francisco Franco, surge la figura de Felipe González (socialista) y un gobierno de IP-izquierda: Felipe era un López Obrador de España.
España creció económicamente y sus ciudadanos lo sintieron en los bolsillos.
Los presidentes y sus debilidades.
Ramón Alberto Garza, durante su charla, cita que Reporte Índigo reveló que en el cuarto año de Vicente Fox, la fuga de capitales fue de 7 mil millones de dólares.
“En los primeros cuatro años de Calderón han salido cincuenta y un mil millones de dólares”…¿A dónde se fueron?…
Ramón Alberto Garza recuerda del gran quiebre histórico que significó Tlatelolco, de los rompimientos del los gobiernos con la Iglesia, de las alianzas con el Ejército. Cada gobierno creó los fetiches.
Cada Presidente de la República, de Luis Echeverría a la fecha, inventó su magia para resolver todos los problemas.
“Con Echeverría era el dólar: teníamos veinte años con el dólar a doce cincuenta y brincar a veinte pesos, fue la crisis mundial”.
“Pero llegó López Portillo y dijo: señores no se preocupen que el dólar haya bajado; estamos llenos de petróleo. ¿Y qué paso?: se cayó a 5 dólares; nos quedamos endeudados”.
Recuerda a Miguel de la Madrid cuando promovió como la gran panacea para la recuperación económica a la Bolsa de Valores.
De ahí surgieron los Carlos Slim, Roberto Hernández y personajes que de la nada hicieron las corporaciones financieras y en el ‘87, a un año de terminar el sexenio vino el colapso.
“Llega entonces Carlos Salinas con la apertura comercial y el Tratado de Libre Comercio: ¡eso nos va sacar de pobres!”.
“Viene Ernesto Zedillo con la ortodoxia política. Es el único presidente que a pesar de todas las críticas, se mantuvo en lo que tenía que hacer: enderezó el barco y políticamente hizo la transición política”.
Con Vicente Fox, recuerda:
“Fue la esperanza del cambio. Un hombre con un gran carisma pero terminó secuestrado por las enaguas de Martha Sahagún”.
Y Felipe Calderón:
“Haiga sido como haiga sido y gracias al PRI, Felipe Calderón se instaló como Presidente de México. Los gobernadores del PRI, enojados con su partido porque no les gustaba Roberto Madrazo, prefirieron darle sus votos a Felipe Calderón a cambio de hacer un cogobierno, y así hicieron a un lado a López Obrador, —200 mil votos fue la diferencia—”.
Y resume:
“Felipe Calderón nunca pudo irse contra ningún gobernador —el gober precioso, Ulises Ruiz en Oaxaca— porque les debía la vida y con ello se instalaron cinco monopolios: El Político, Económico, Sindical, Mediático y el narcotráfico”.
“El quiebre se nos viene, o lo hacemos nosotros y lo orientamos como un papalote o alguien lo va hacer por nosotros; o lo va hacer un golpe de estado, en que los militares van a tener que tomar el control de todo. Ningún civil va a poder garantizar vivir tranquilo en este país”  
(Por: Arturo Rosas H.)




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Helios Serrano G.
Porque nadie libera a nadie, nadie se libera solo,
                                                Todos nos liberamos juntos  (EM)