miércoles, 13 de octubre de 2010

Asamblea Legislativa del DF en México


13 de octubre de 2010.

LAS MARCHAS Y PLANTONES QUE OFENDEN
SON LAS DE OTROS

*Que se atenga a las consecuencias quien quiera limitar este derecho: Ensástiga
*El 52% de las protestas en el DF son reclamos al gobierno federal

Al rechazar de manera tajante cualquier intención de limitar o regular las marchas en la ciudad de México, el diputado Erasto Ensástiga Santiago, criticó las declaraciones de la diputada federal panista Gabriela Cuevas en el sentido de legislar, desde la Cámara de Diputados, en materia de marchas y plantones en el Distrito Federal, ya que con ello, lejos de contener las protestas callejeras, se propiciarán actos de intolerancia y autoritarismo.
El legislador por el PRD sostuvo que con tal pretensión se criminaliza, además, la  protesta y la movilización mediante reglas que limitan este derecho y con lo cual no desaparecerán las causas ni serán garantía de solución para los quejosos.
Ensástiga Santiago destacó que el Distrito Federal deberá seguir siendo la Ciudad de la libertad y promover la tolerancia y la solidaridad con las causas justas, como un valor supremo de la democracia.
“En última instancia, quien crea tener atribuciones suficientes para limitar las garantías constitucionales, que se atenga a las consecuencias de alentar una gran movilización a nivel nacional, aunque ya vimos que a los personeros del actual régimen no les importa estallar guerras, que luego no saben cómo pararlas y le pasan la factura a la población”, subrayó.
Asimismo, insistió en que la solución jamás podrá ser coartar la libertad de nadie para expresar sus ideas y protesta. Antes al contrario, debemos garantizar este derecho más allá de las molestias que conlleva, las cuales jamás serán irreparables y sí en cambio, limitar o prohibir, criminalizar o perseguir la protesta, sería un retorno a la intolerancia que durante años se vivió en la ciudad con gobiernos represores y sordos.
El diputado perredista, destacó que en lo que va del año se han registrado tres mil 95 movilizaciones, de las cuales mil 625 que equivalen al 52 %, fueron reclamos contra el gobierno federal. En tanto que mil 47 movilizaciones, 34%, demandaron la atención de las autoridades locales.
Ante ello, dijo, “o reconocemos y defendemos el derecho constitucional de manifestación, al mismo tiempo que procuramos mejorar la interlocución con los grupos inconformes para atender sus demandas y reclamos; o bien, propiciamos actos de intolerancia y autoritarismo”.
Indicó que lo que debería preocuparnos a todos, comenzando por los diputados y autoridades federales o locales, es que los problemas se solucionen de la mejor manera para todos, teniendo en cuenta que cuando los grupos o las organizaciones sociales salen a la calle, es porque consideraron agotadas las vías para su atención y recurrieron a la presión política como último recurso.
En ese sentido, dijo, el gobierno federal debería mejorar su capacidad de interlocución y desactivar las marchas y plantones que desde el interior de la república vienen a estallar en la capital, porque en los últimos 4 años provocaron 6 mil 500 movilizaciones entre marchas y plantones, que en el caso de los electricistas lastiman el libre tránsito de los capitalinos, pero esto es consecuencia de la falta de respuestas y alternativas del gobierno federal.
En cuanto a la ciudad de México, señaló, existe la Unidad Especializada en Convivencia, que atiende las movilizaciones callejeras y ha servido de puente entre los inconformes y las instancias de gobierno local, encargadas de resolver los problemas y demandas. Esto ha dado como resultado conjurar movilizaciones que de otra manera inundarían las calles de la Ciudad.