viernes, 21 de junio de 2013

Participación de José Luis Hernández Jiménez


Óptica Ciudadana
INFORMALES
Por José Luís Hernández Jiménez

Pues sí, estimados lectores, un problema mayúsculo es que en México todo mundo llega tarde a sus compromisos. En ese aspecto somos de lo pior. A algunos amigos alemanes, algún día les escuché decir que, en su país, llegar a la hora es llegar tarde y… Pero una bronca gigantesca para nuestro país, lo representan los otros informales, o sea, quienes carecen de un empleo seguro, estable, con prestaciones y bien pagado. ¿Cuántos son? ¡Uf!
El actual Secretario del Trabajo y Previsión Social, Alfonso Navarrete Prida, acaba de informar, en Suiza, en la Asamblea General de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la cantidad: ¡Seis, de cada diez que laboran, son informales! Es decir, solamente el 40 por ciento de quienes tienen empleo, lo tienen seguro, con prestaciones y, más o menos, bien pagado. ¿Se imaginan, mis estimados, la tragedia que viven cotidianamente, el resto, o sea, millones de personas?
En México, ¿cuántas personas tienen empleo? 47 millones. Y, de ellos, cuántos representan el 60 por ciento? ¡28.2 millones! (y ello sin contar a los 3 millones de desempleados totales, reconocidos formalmente, eh) ¡Cuidado!: Un país que solamente puede dar empleo formal a menos del 40 por ciento de su población económicamente activa, es un país con muchos riesgos negativos.
O ¿cómo le van a hacer para “migrar” de esa situación de informales a formales? ¿En qué consistirá el tan anunciado programa del actual Presidente, para lograrlo? Su antecesor, hasta llegó a prometer que seria el “Presidente del empleo” y su fracaso en ese aspecto (y en otros) fue grandioso. Y el antecesor del antecesor prometió vochos y changarros para todos y nada. Y los Presidentes, de Zedillo para atrás, prometieron cosas similares y fueron de fracaso en fracaso. ¡No me explico cómo es que les pagan tan bien a los Presidentes, ayudantes y clase política que les acompaña, si hacen tan mal su trabajo!
Ahí están, para ejemplificar lo dicho, el descomunal y constante crecimiento de los tianguis, de los mercados sobre ruedas, de los vendedores ambulantes, de los changarros, de los que hacen cualquier cosa para ganarse la vida, en todas las ciudades del país. Ya son millones. ¿Y cuántos de ellos son profesionistas? Ahí está el fenómeno de los emigrantes a Estados Unidos y a Canadá, en pos de una vida mejor. Ahí están los miles de jóvenes, incluidas jóvenes mujeres, que se ponen a las órdenes de los jefes, subjefes y sirvientes del llamado crimen organizado y del desorganizado.
Fíjense, conciudadanos capitalinos y provincianos, que hasta hace dos o tres años, en once de las doce líneas del Metro, cada que se detenía un tren para el abordaje de usuarios, se subía un vendedor ambulante. Ahora los hacen al menos tres. ¿Llegará el momento en que para sobrevivir, tengamos que vendernos los unos a los otros? Y así ¿cómo quieren combatir la evasión fiscal, con millones de personas que ni el salario tiene seguro? Y así quieren generalizar el cobro del IVA a alimentos y medicinas? Lo que van a ocasionar, si lo llevan al cabo, es que México llegue a ser una nación de pobres e informales.
Insisto, se debe cambiar el actual modelo de desarrollo por otro que garantice a todos, una vida digna. Muchas son las medidas que simultáneamente, deben tomarse. Por ejemplo, estableciendo la semana laboral de cuarenta horas, con pago de 48 y que en el resto del tiempo se contrate a otros trabajadores. Por ejemplo, que así como existe un seguro social, exista un seguro del desempleo. Por ejemplo, limitando las ganancias de las grandes empresas y empresarios que, por su voracidad en ganar dinero, dejan sin nada a millones de personas.
Por ejemplo, fomentando la creación de empresas medianas y pequeñas, que son las que dan empleos, con exención de impuestos, durante cinco años, para que se puedan capitalizar. Por ejemplo, acabando con el secreto bancario, para que se pueda saber quienes acumulan todo, a costa de la mayoría. Por ejemplo… por ese camino quizá hasta llegaríamos a ser puntuales.
Notitas: Una.- Que es probable que vengan otras amenazas de bombas a PEMEX, de desesperados que no se sienten escuchados, de oportunistas que se quedan sin argumentos y provocados por la incapacidad gubernamental para explicar y convencer en su caso, de las supuestas bondades de sus propuestas. Dos.- Que qué pasa en Brasil, si decían que era el paraíso de las izquierdas. Tres.- Qué México perdió ante Italia, pero como siempre, ganaron las dos grandes televisoras, monopolizadoras del 90 por ciento de las transmisiones de los partidos. Cuatro.- Que el martes 9 de julio, a las 19 horas, el Maestro David Ramírez Bernal, dará una conferencia titulada “Elecciones 2013, nuevo panorama político”. Organiza “Por el Cambio con Dignidad AC”. Domicilio: Concepción Béistegui 107, Colonia del Valle, México DF. Cinco.- Que Pedro Bello, ex pemetista de base, y actual funcionario del GDF, sigue mal herido, por la tunda que le propinaron, los “pacíficos” manifestantes del 10 de junio. Y todo por ofrecer diálogo a quien no lo quiere. Y, como les dije ocurriría, los susodichos salieron del bote. ¿Y el mensaje? Ah, es: lo que priva es la impunidad, hasta en estos casos.
México D. F. a 18 de junio del 2013.