miércoles, 26 de junio de 2013

Colaboración José Luis Hernández Jiménez


Óptica Ciudadana
¡EL SEÑOR PRESIDENTE!
Por José Luís Hernández Jiménez

Me simpatiza porque, pese a ostentar tan alto cargo, se negó a mudarse a la elegante y amplia, residencia oficial; porque sigue viviendo en un sitio llamado Rincón del Cerro, a orillas de la capital, en una casa de 45 metros cuadrados de construcción, porque con su señora esposa, siembra sus flores con la idea de volver a mantenerse de ello, porque carece se servicio doméstico y prefieren, otra vez con su esposa, realizar, ellos mismos, esas tareas, porque rechaza traer guardaespaldas, porque…
En contraste, recuerdo a mis dos Presidentes consentidos, los mas austeros de los que hemos tenido. Uno, en el siglo antepasado, optó por irse a vivir a Palacio Nacional y el otro, en el siglo XX, prefirió construir una mansión adecuada, llamada Los Pinos.
Supe más del mandatario del que les hablo, en 1986, en la Conferencia de Partidos Políticos de América Latina, realizada en Managua. Ahí, en un encuentro fugaz con Raúl Sendic – que, por cierto, era su líder político - , éste me comentó que ambos habían salido de prisión. Quince años de encierro (cuatro más que Demetrio Vallejo en México, y doce menos que Nelson Mandela en Sudáfrica), seis balazos en su cuerpo, torturas y más, forjaron el carácter y las convicciones, del hoy primer mandatario.
En una de las fotos que publica el diario español El País (2/VI/2013), en la entrevista que le hace, semeja un abuelito bonachón, sencillo, como la mayoría de los llamados adultos mayores. Tiene 78 años. Aparece en la cocina de su modesta casa, sirviendo él mismo su mate, una bebida amarga, que prefieren en sus latitudes.
Recuerdo un poco de su fructífero historial de vida:
Que luego de su instrucción básica – quiso ser abogado – optó por ser agricultor y ciclista de corazón. Entró a la política en el entonces Partido oficial, luego ayudó a crear la Unión Popular, después, el Partido Socialista, mas adelante edificó Nuevas Bases, mas tarde pasó a formar parte del Movimiento de Liberación Nacional – Tupamaros (ó Tupac Amaru), o sea, se convirtió en guerrillero. Fue en estos tiempos cuando fue a dar a la cárcel.
Después se convirtió en Diputado, luego en Senador y, más tarde, en Ministro de Agricultura. Hasta que logró la nominación como candidato al máximo cargo del país y, a partir de marzo de 2010, se convirtió, en Presidente de la República.
Por cierto, se dice de él que es “el Presidente más pobre” de todo el mundo. Él, ni se inmuta y responde que “eso no es cierto. Los pobres son los otros que, dicen tener todo y siempre se quejan de que nada les alcanza. Y yo tengo lo necesario”. Tan poco es lo que necesita para vivir dignamente, que dona para obras de caridad, el 90 por ciento de su salario, que es de unos 12 mil dólares.
Sus discursos se han vuelto celebres, pues están dedicados a la defensa de la vida, de la naturaleza, del ser humano. Ya no habla como político, sino como sabio. Y polémicos pues, recientemente, propuso la legalización del consumo de la mariguana.
Siempre ha aspirado a dar ejemplo de compromiso con la sociedad en la que vive. No gusta de grandes gestos. Dice que el mejor dirigente no es el que hace más, sino el que, cuando se va, deja un conjunto que le supera con ventaja. Esa es la razón de haber evitado el Palacio Presidencial, los trajes a medida, de vivir en una casa tan modesta, de renunciar al servicio domestico.
En la entrevista con el diario citado le preguntan si su austeridad no es un gesto quijotesco. Y responde: “Se trata de un convencimiento filosófico de raíz muy vieja. Viví muchos años en los que la noche que dormía en un colchón, ya estaba contento. Cuando salí de eso me di cuenta de que para vivir medianamente feliz, no se precisa de tanto cacharro y tanta cosa como nos complicamos la vida. Pero en medio de la sociedad de consumo, no puedo pretender que la gente entienda eso”.
Yo digo, mis estimados, que si un día de éstos me lo encontrara en la calle, sí le llamaría ¡Señor Presidente! O ¿cómo ven ustedes?
¡Ah! les hablo de Pepe Mújica (José Alberto Mújica Cordano), Presidente de Uruguay, no se vayan a confundir, por fa. Creo que por acá, al menos en la generalidad de nuestra clase política, aún no se da esta especie.
Notitas: Una.- Que quizá, porque en mi anterior mamotreto, preguntaba, a propósito de las recientes y multitudinarias movilizaciones, “¿qué pasa en Brasil, el paraíso de las izquierdas?”, la maestra Rosa Albina Garavito, me envió “una notita” al respecto, que les comparto: Hay protestas de la población porque quiere vivir mejor “Por que no?...Quieren cambiar la historia…Algo habrán leído del viejo Marx…Están criticando en la praxis, que es la más contundente de las críticas, a los partidos. Ojala el PT aprenda rápido la lección. También sus liderazgos. Es necesario hacerse la autocrítica y actuar a tiempo. Aunque ello signifique dar paso a nuevos liderazgos, nuevas organizaciones, nuevas formas de hacer política, nuevos sistemas de representatividad…”. Dos.- Que, sobre lo mismo, es interesante la opinión de Moisés Naím, (El País, 23 de junio de 2013) quien, en su texto, “Protestas: Seis sorpresas”, comparte su interesante hallazgo: ”…Túnez, Chile, Turquía, Brasil, ¿qué tienen en común las protestas callejeras en países tan diferentes?: a) Pequeños incidentes que se hacen grandes; b) Los gobiernos reaccionan mal; c) Las protestas no tienen líderes ni cadena de mando; d) No hay con quien negociar ni a quien encarcelar; e) Es imposible pronosticar las consecuencias de las protestas; f) La prosperidad no compra estabilidad. Tres.- Que el problema es la credibilidad de los líderes: Chistoso se escucha “hoy” a Marcelo Ebrard y a Manuel Camacho, gritar ¡No a la privatización de PEMEX¡ cuando “ayer”, ayudaron a su ex jefe, el hoy ex Presidente Carlos Salinas de Gortari, a privatizar, en los hechos, dicha paraestatal, reformando su Ley Orgánica. Igual a don AMLO, cuando en 1996, su absurda ocurrencia fue “hacer una colecta entre la población para ¡comprar PEMEX!” Cuatro.- Que para tener una idea clara de cómo queda electoralmente el país, luego de los comicios del 7 de julio, el Maestro David Ramírez Bernal, del CIDE, dará una conferencia al respecto, el martes 9 de julio, a las 19 horas, en Concepción Béistegui 107, en México DF. Cinco.- Que las grandes tiendas de autoservicio, según la SCJN, sí podrán establecerse cerca de los mercados públicos. ¡Pobres mercados! Seis.-Que ¿cómo me fue en el Medio Maratón del Día del Padre? Mal, pues cuatro de mis pupilos – de entre 24 y 45 años - humillaron a este anciano decrépito de la cuarta edad, dejándome el último sitio de los cinco. Ni modo, la juventud se impone.
México D. F. a 25 de junio de 2013.