jueves, 1 de agosto de 2013

REDUCIR 3 DELITOS


Óptica Ciudadana

Por José Luís Hernández Jiménez

A principios de diciembre del 2006, el Gobernador de Michoacán, Lázaro Cárdenas Batel, se acercó al oído del flamante nuevo Presidente de la República, Felpe de Jesús Calderón Hinojosa, para pedirle: “Sr. Presidente, échenos la mano para acabar con el crimen organizado. Nos tiene asolados”. Así inició lo que acabó llamándose “la guerra de Calderón”. Guerra que se perdió, por cierto.
Luego, a principios de diciembre, pero del 2012, otro Gobernador de Michoacán, Fausto Vallejo, se acercó al oído de otro flamante nuevo Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, para pedirle : “Sr. Presidente, échenos la mano para acabar con el crimen organizado. Nos ha rebasado.” (Luego Jesús Reyna Garcia, refrendó la petición, pues don Fausto, enfermó). Y parece que se ha iniciado una nueva guerra. Ojala y, por el bien de todos, ésta no se pierda.
Por lo pronto, es más que evidente que luego de seis años y ocho meses de la primera petición, la situación ha empeorado en ese Estado y en todo el país.
Como le dijo, hace unos pocos días, don Peña Nieto a un reportero de Le Fígaro, un influyente diario francés: Los capos de la droga en México, en los últimos seis años, se duplicaron pues pasaron de 70 a 140 cabecillas. En el mismo período fueron asesinadas casi 70 mil personas. Y don Peña aclara que en su período “ya hay una baja en la violencia”. No entendí por qué dijo eso, pues, por lo pronto, desde que tomó posesión, hasta julio del 2013, ya van 8 mil asesinados.
Le faltó declarar a dicho diario que en el sexenio calderonista fueron detenidas al menos 100 mil personas relacionadas con el crimen organizado, aunque la inmensa mayoría, al final, quedó libre, gracias a fallas en los procedimientos legales en las capturas. Hoy, dice don Peña, en los ocho meses que lleva gobernando, se han detenido a 4, 670 ligados al narco. ¡Tan poquitos! A esa velocidad, al finalizar su sexenio no llegará ni a 50 mil.
Y es que parece que aún con la “nueva estrategia” (así le dicen, ¡eh!) del gobierno, de lucha contra el crimen organizado, algo sigue fallando.
Muchos de los que ahora están al frente de esa labor, son de los que antes gritaban a los cuatro vientos, que era un error del Presidente Calderón, combatir frontalmente a los capos. Por eso, ahora, de muchas maneras han bajado la guardia. Ya no se habla tanto del tema. Casi no dan difusión a sus operativos. Pero… ¡el crimen organizado, con sus múltiples fechorías, sigue creciendo! Ello, a pesar de que los nuevos gobernantes juraron que “en 100 días se notarán los cambios para bien”. Ya van 240 días ¿y?
Dicen que han asegurado 454 toneladas de mariguana, 2 toneladas de semilla de la misma, 500 kilos de semilla de amapola, 1700 kilos de cocaína, 65 kilos de heroína, 201 kilos de goma de opio, 3500 kilos de metanfetaminas; y asegurado 2 millones y medio de dólares, 14 millones de pesos, 850 mil cartuchos, 980 granadas, 2300 armas cortas, 4500 armas largas, 72 laboratorios, 120 pistas de aterrizaje, 19 barcos, 17 aviones, y 6 mil vehículos terrestres… Son decomisos que ventanean el crecimiento del problema. Y ello, sin tomar en cuenta que el número de consumidores de droga en sus diferentes modalidades, y en su mayoría jóvenes, se ha incrementado notablemente. Y que ahora son los del crimen organizado los que emboscan, una y otra vez, al Ejército, la Marina Armada y a la Policía Federal, con muchas bajas de todos estos. Ya hasta ha sido asesinado un alto mando de la Marina
No se ve, es mi modesta opinión, estimados cuatro o cinco lectores, que con lo que se está haciendo, el problema vaya a disminuir.
Ni con los grandes Acuerdos del Pacto por México, se avizora una luz “al final del túnel”.
En el tercero de los “Cinco Grandes Acuerdos” de dicho Pacto, el dedicado a “la Seguridad y Justicia”, se habla de “Implementar un Plan Nacional de Prevención y Participación Comunitaria”, “Reformar los Cuerpos de Policía”, “Implantar el Nuevo Sistema de Justicia Penal, Acusatorio y Oral”, “Implantar un único Código Penal y un único Código de Procedimientos Penales”, “Reformar la Ley de Amparo”, “Reformar íntegramente el Sistema Penitenciario”.
¿Y todo para qué? Para lograr un objetivo, “reducir tres delitos, asesinatos, secuestro y extorsiones”. ¿Por qué solo reducir tres delitos? Ni siquiera dice qué porcentaje pretenden “reducir”. Tampoco explican por qué dejaron fuera “reducir”, los otros delitos cometidos, cotidianamente, por el crimen organizado: trasiego de drogas, narcomenudeo, administración de laboratorios clandestinos para elaborar droga, cobro de piso, piratería, tráfico de personas, lavado de dinero.
A mi se me hace que para acabar (no solo “reducir”) con los diez delitos que comete el crimen organizado, no solo con los tres delitos que dice en el Pacto, bastaría con algo sencillo, controlar efectivamente, las cárceles del país, las locales y las federales. Es que, como todos saben, desde ahí operan a su antojo, todos los capos. ¿Ha entrado algunos de ustedes, estimados lectores, a algún reclusorio del DF, por ejemplo? Pues fíjense nomás, dicen las buenas lenguas, que ahí mandan los capos, por sobre los directivos, que rentan celulares, cosa “prohibida”, que venden droga, y…
A ver si a fines del 2018, otros gobernadores, no le piden al que sea nuevo Presidente, que les echen una mano para…
Notitas: Una.- Que se vería mal, pero muy mal, que gobernantes y legisladores que se ufanan de ser “de izquierda”, aumenten el precio del boleto del METRO del DF. Dicen que costará cuatro pesos (¡el 33 por ciento!) o que mejor cinco (¡el 66 por ciento!). Claro, como ellos, no utilizan ese transporte. ¡Insensatos! Dos.- Que el martes 13 de agosto, a las 19 horas, se realiza la Conferencia: “¿El hombre hizo a dios o dios hizo al hombre? a cargo del Maestro Jorge Villamil Rivas. Es en la sede oficial de “Por el Cambio con Dignidad, AC”, sita en Concepción Béistegui 107, Colonia del Valle, DF, Cerca del Poliforum. Que estamos invitados. Tres.- Que superado el reto del Medio Maratón de Xochimilco, viene el Maratón Internacional de la Ciudad de México, el 25 de agosto. ¿Vamos? Son 42 Km., y ¡uff! Cuatro.- Que la revista Proceso No. 1917, del 28 de julio, nos publicó una carta; “Las Confusiones de Marcelo”. El ex carnal, ya no nos va a querer. Ni modo. Quién le manda, ser tan contradictorio.
México D. F. a 30 de julio de 2012.