sábado, 30 de julio de 2011

Mexican and Chicanos


Los territorios del norte fueron habitados por varios pueblos, entre ellos los Navajos, Cheyenes, etc. con el descubrimiento de America el poder español se extendió más al norte de los estados de Coahuila, Chihuahua, Sonora, Sinaloa; uno de los hombres que empezaron a conquistar el Norte fue Juan de Oñate: En Texas y California la llegada de los espñ;oles fue cruenta, violenta, brutal y sanguinaria, las personas originarios de estos lugares, no permitieron la posesión de sus tierras y se tuvieron que enfrentar, miles de muertos fueron necesarios para poder establecer el poder español, no se distinguía del soldado y el fraile misionero en la batalla, el fraile en una mano sostenía el crucifijo y en la otra el arcabuz, Fray Junípero Serra se distinguió por dejar terreno rasado en las californias. Corrió mucha sangre para poder construir las misiones de San Juan Capistrano, San Diego de Alcalá, San Gabriel, etc.

Muchos de los pueblos originarios vivían en una cultura floreciente, prueba de ello son las ruinas de Taos, Nuevo México. El conocimiento de la agricultura, el estudio del cosmos dan prueba de eso. La conquista no fue espiritual y el sometimiento de estos pueblos tampoco fue pacífico; la historia describe muchos levantamientos armados que se efectuaron durante el dominio español; todavía con la conquista de Mexico siguieron los levantamientos, los pueblos de California y de Texas, lucharon por la independencia de Mexico, para 1847 y 48 se distinguieron en la guerra de Mexico contra los Estados Unidos gentes como Juan Nepomuceno Cortina y después de la guerra que forzó a entregarle más de las tres cuartas partes de su territorio a los Estados Unidos Mexicanos, se distinguieron en la lucha Tiburcio Vazquez, Joaquin Murrieta, entre otros.

El 15 de septiembre de 1847 ondeó la bandera de los gringos en el Palacio de la Presidencia de la Republica Mexicana, los mexicanos no hubiésemos perdido la guerra, si no hubiera traición; todavía cuando el traidor Antonio López de Santa Ana estuvo exiliado en la República de Cuba, fue asistido como un príncipe por parte del Gobierno Americano. La Iglesia Católica y el Partido Conservador son cómplices de esta derrota mexicana. Anteriormente el poderío del gobierno de los USA no era tan amplio, pero a partir de la guerra de rapiña que tuvo contra México. Los Estados Unidos de América empezaron a ser una potencia mundial en lo Militar, Económico y Político. México ha tenido muchos traidores como Agustín de Iturbide, quién se comprometió con la Iglesia Católica para hacer la Independencia de Mexico a cambio de recibir $ 1 000 000.00 y bastantes terrenos en el Estado de Texas, esto testimonio se encuentra en el Testamento que dejó Iturbide a su esposa.

El gobierno mexicano había permitido que algunos norteamericanos vivieran en Texas, pero estos últimos traicionaron la bondad del gobierno mexicano y le mordieron la mano al amo y en 1836 los habitantes de Texas le hicieron una guerra a Mexico, la guerra la perdió México y los tejanos fundaron la República de la Estrella Solitaria, que recibió el reconocimiento del gobierno gringo 15 años después. Pero los texanos no quedaron conformes con la frontera, ellos querían desplazarse del Rio Nueces hacia el Sur y por ese conflicto empezó la Guerra de los Estados Unidos contra México. Ellos tomaron militarmente el territorio que comprende la tierra que se encuentra entre el Rio Nueces y el Rio Bravo, el gobierno mexicano mandó soldados a defender su territorio y ese fue el pretexto para que nos invadieran por tierra y por mar el ejército de los Estados Unidos de América.

Finalmente en el mes de marzo de 1848 se firma el TRATADO DE GUADALUPE HIDALGO, dando por terminada la guerra. Los Estados Unidos se quedarían con los estados de Texas, Nuevo Mexico, Arizona y California a cambio el gobierno mexicano recibiría como compensación la cantidad de $15, 000 000.00. Para los ciudadanos mexicanos que quedaran dentro de este territorio, se les respetaría su derecho a escoger la nacionalidad que quisieran (los habitantes de Laredo, Texas prefirieron sacar sus muertos y traerselos al sur del Río Bravo, naciendo así el pueblo de Nuevo Laredo, Tamaulipas); el tratado garantizaba el respeto al idioma español, religión católica, usos y costumbres y lo más importante el derecho a la Tierra.
 Ing. Mateo Garcia Bazan
Denver, Co. 29 de Julio de 2010